Cómo evitar los errores más comunes al comenzar tu empresa

Un error de principiante lo puede cometer cualquiera, sobre todo a la hora de empezar un negocio. Pese a que los slogans dicen lo contrario: un emprendedor no nace, se hace. Es a punta de mucho trabajo y esfuerzos que las ideas salen adelante y los emprendedores se forman.

Sin embargo, mucho de este “ensayo y error” en las primeras etapas puede influir de forma negativa en el desempeño futuro de tu empresa. Errores que pueden ser legales, tributarios e incluso personales.

Para evitar esos errores, en Lexgo hemos creado una plataforma enfocada en startups y pymes que automatiza los flujos de trabajo, brindando la mejor experiencia legal. De esta forma, los fundadores pueden crear sus empresas, levantar financiamiento y contratar a su equipo de trabajo sin contratiempos y en diferentes países de América Latina.

Si estás partiendo con tu negocio, acá te dejamos una lista con los principales desaciertos que cometen las empresas al empezar y algunos consejos que te ayudarán a evitarlos. Así pasarás de la etapa temprana al desarrollo pleno de tu empresa, de forma exitosa.

No utilices los recursos de la compañía en la que estás trabajando para tu nueva empresa

Si todavía eres empleado, por favor, sé muy cuidadoso y no uses recursos de la compañía en la que te encuentras para desarrollar tu producto, tampoco uses horas laborales para trabajar en tu negocio. Construir una compañía exitosa es difícil, imagínate lo siguiente: te dedicas cinco años a armar tu empresa y se empieza a volver exitosa. ¿Estarías dispuesto a correr el riesgo de que tu actual empleador reclame parte de la propiedad intelectual de tu compañía, porque no respetaste las políticas de su empresa y la desarrollaste con sus recursos? No vale la pena.

Asesórate y pregunta cuál es la política de la empresa en la que estás empleado. Dependiendo del caso, puedes hablar con tu empleador y decirle que además de tu trabajo en la empresa, tienes otros proyectos de índole privada que desarrollas fuera de tus horas de trabajo. Asegúrate que esta situación quede por escrito, en un documento que estipule que tu empleador está enterado de tus proyectos y que está de acuerdo con eso.

Antes de cualquier cosa, lo primero que debes hacer es constituir tu compañía

En el ambiente de startups es probable que emprendedores discutan las ideas de su  su compañía con sus pares, ya sea para pedir consejos o incluso para mostrar sus prototipos. El problema con eso es que al preguntarles si han creado formalmente sus empresas, la respuesta suele ser NO. Craso error.

Al no registrar tu compañía, estás dejando un flanco abierto para que cualquier persona y sobre todo aquellas que te dieron estos consejos, reclamen derechos sobre tu proyecto, o bien, señalen que tú les robaste su idea. Esto puede sonar a desconfianza o mala fe, pero ¿qué pasa si creas el próximo Twitter o Netflix y hay mucho dinero en juego? Cuando hay dinero de por medio, las cosas se pueden poner complicadas. Si no me crees, mira lo que le pasó a Facebook.

Constituir tu compañía debe ser lo primero que realices, incluso si se encuentra en etapa temprana, mientras perfeccionas tu idea. Contrata a un abogado especialista en emprendimiento e innovación, es más barato de lo que significaría solucionar futuros problemas legales entre los socios.

Para que comenzar con tu empresa sea un proceso sencillo, creamos Lexgo Global, una herramienta que gestiona todo lo que implica establecer un negocio online en Chile América Latinadisponible para emprendedores de todo el mundo. Con este servicio, nos propusimos desarrollar un proceso con la menor fricción posible para los fundadores.

Elige a tu equipo fundador, que no debiese ser de más de dos personas, incluyéndote a ti

¿Por qué? Sabemos que tu meta es crear una compañía que “cambie el mundo”. Probablemente, con el tiempo, también te gustaría ganar un poco de dinero. Si empiezas una compañía con cuatro personas, acabas de renunciar al 75% del valor de ésta. Ya es bastante difícil tener un gran resultado financiero cuando partes con el 100% de la compañía, pero empezar con el 25%, es mucho más difícil. Asumiendo las valorizaciones normales durante las rondas de inversión, al final tendrás entre un 6% ó 12%, después de haber creado stock options para tus empleados y levantado el capital.

El hecho es que la mayoría de las personas carecen de la voluntad, habilidad o carácter para empezar una compañía desde cero. También es probable que ese tipo de personas sea el que crea en tu idea y te acompañe cuando hayas establecido tu compañía, hecho tu presentación de Power Point, elaborado un prototipo o producto y empezado con las conversaciones para buscar financiamiento.

Ellos, felices se sumarán a tu proyecto por el 5% o menos y tendrán opciones, no acciones. Esa es la diferencia entre un fundador y un trabajador. A los fundadores se les paga extra y reciben la recompensa, porque toman el riesgo más alto. El mundo de los no fundadores es mucho más seguro y la verdad es que eso no tiene nada de malo. 

El peor de los escenarios es cuando hay más de dos cofundadores y todos sub-optimizan. Si estás en una compañía con más de dos fundadores, cambia la situación o déjala atrás, tu próximo negocio tendrá el número justo.

Comienza trabajando en el mercado, no con el producto

Investiga a tu mercado. Aunque parece obvio, no lo es. Es sorprendente la cantidad de personas que empiezan a construir productos sin pensar en los clientes que los comprarían. Tienes que hacer un poco de análisis. Empieza evaluando las áreas que dominas. Asegúrate de que has identificado el problema que crees que existe. Calcula cuánto tiempo y dinero este problema le cuesta a las personas afectadas. Arma borradores de tu solución. Averigua cómo este problema se resuelve actualmente. Todo esto te servirá de base para crear un plan estratégico para tu compañía.

No te preocupes si no es perfecto, sólo asegúrate de que se vea como una buena idea. Eso lo vas a confirmar posteriormente. Pon tus ideas en un spreadsheet, Power Point, HTML, etc., esto te va a forzar a ver las cosas en perspectiva y saber si realmente tienes una buena idea o no.

Pide la opinión de futuros usuarios antes de empezar a desarrollar el producto

Las startups suelen diseñar sus productos o servicios a puertas cerradas, asumiendo que dicho proceso no necesita de feedback, antes de ser lanzados al mercado. Este es otro error frecuente.

Obtén feedback antes de que comiences a construir cualquier cosa, de otra manera, vas a estar desperdiciando tu dinero. Entrevista a usuarios para articular mejor el problema y entenderlo a cabalidad. Muéstrales múltiples soluciones y encuentra una que les resuene. Pregunta si estarían dispuestos a pagar por una solución como la tuya, en el caso de que existiera, y el valor que pagarían por ella.

Trabaja personalmente en la construcción de tu prototipo o producto

Es fundamental que formes parte de la construcción de tu producto. Si tienes en tu equipo a un ingeniero de software experto en esto, genial. Si no lo tienes, busca a una persona de confianza que te ayude como consejero. Si no encuentras a alguien con los recursos técnicos y tecnológicos para ayudarte, por favor, mantén tu empleo y replantéate si es bueno que inicies tu compañía.

Suena duro, pero es real. Si en tus redes no cuentas con una persona con estas características y tú no cuentas con los recursos técnicos y tecnológicos para sacar tu prototipo adelante, probablemente careces de las habilidades emprendedoras básicas para lanzar una compañía de forma exitosa.

Si necesitas una forma barata de construir un prototipo, puedes considerar estas opciones: practicantes, personas dispuestas a trabajar por un porcentaje de tu compañía, en vez de dinero en efectivo, o una plataforma web que te ayude a hacerlo tú mismo.

Firma un acuerdo legal que proteja la propiedad intelectual de tu empresa

Este es otro de los grandes errores que las startups cometen al dar sus primeros pasos. Tienen desarrolladores o amigos que los ayudan a escribir el código de su software, sin un acuerdo legal previo que funcione como marco para esta etapa creativa. DEBES tener un acuerdo legal que estipule que cualquier persona que trabaje en el diseño, programación o testing de tu producto, le asigna toda la propiedad intelectual de lo creado a tu compañía. De otro modo, corres el riesgo de que en el futuro alguien reclame que el trabajo de programación que hizo para ti, es de su propiedad.

Arma tu equipo en fase temprana

Los buenos equipos no ocurren por accidente, se construyen. La mejor ruta para erigir tu compañía es constituirla legalmente, tener el plan básico de fondo, los primeros bosquejos o ya estar construyendo tu producto y, luego, juntar todas las piezas y conformar tu equipo. Durante el proceso previo, puedes hablar con potenciales empleados y seducirlos con tu idea. El mejor momento para subirlos a bordo, será cuando tu plan se empiece a concretar.

Si partiste sólo, considera sumar a un compañero. Con esto me refiero a una persona que tenga un porcentaje significativo de las acciones. Trata a esa persona como tu real compañero, comparte la información que tienes con él e incorpóralo en la toma de decisiones.

Ten en mente que los equipos son los que crean compañías, no los individuos. El equipo es el que levanta inversión, no un CEO con aires de rockstar o todopoderoso.

Utiliza el vesting de las acciones como una póliza de seguros

Vestear las acciones de tu compañía no es otra cosa que imponer un plazo de adquisición de las mismas por parte de los socios. Asegúrate de imponer este plazo a los fundadores en las primeras etapas. De esta manera te aseguras de que no se irán de la compañía con la mitad del valor de ésta a los primeros nueve meses, cuando todo el trabajo duro está por delante. Esta es una suerte de póliza de seguros que protege a tu startup y a todo el equipo fundador.

Un error lo comete cualquiera, sobre todo al comienzo, por eso es fundamental que te asesores con los mejores. ¡Recuerda que puedes administrar tu empresa fácilmente con Lexgo! Tenemos todas las herramientas necesarias para ayudarte a lanzar de forma exitosa tu negocio, porque la nuestra se dedica exclusivamente a eso. Contáctanos aquí.

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